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Bolsas
de dormir/ Sleeping bags |
Informe
gentilmente cedido por Grupo Huellas Argentina |
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Al
elegir un saco de dormir, es necesario valorar nuestras necesidades
partiendo del uso que vayamos a darle. No es lo mismo utilizar
un saco para ir de camping, que para hacer media o alta montaña.
Tampoco nos servirá igual para cualquier estación
del año, así que su adquisición será
adaptada a la estación en la que normalmente lo utilicemos.
Lo ideal sería disponer de 2 sacos: uno para primavera-verano
(épocas calurosas) y otro para otoño-invierno (utilización
con fríos extremos), aunque lo más habitual es disponer
de un solo saco, polivalente para las 4 estaciones del año.
Los más polivalentes y usados en nuestro país son
los sintéticos de gama alta (invierno), ya que suelen ser
suficientes para salir durante casi todo el año.
Hay que tener en cuenta que no solo el tipo y cantidad de relleno
afectarán a la capacidad de retención térmica
de un saco. Su construcción será determinante para
proporcionar las máximas prestaciones en cualquier postura
y situación.
PARTES
DE UN SACO
· Exterior. Se utilizan nylons y tejidos similares.
Los tratamientos de hidrofugado ayudan a repeler la humedad ambiental.
Los confeccionados con tejidos impermeable/transpirable pueden
utilizarse tranquilamente en vivacs, aunque para estos casos utilizaremos
normalmente las fundas de vivac.
· Interior. Suelen ser de nylon o de algodón.
El nylon es mucho más ligero que el algodón, pero
a diferencia de este último, con el sudor se pega a la
piel. El algodón, en verano, absorbe la humedad generada
por la transpiración y en invierno retiene el calor.
· Rellenos. Son los que nos protegerán realmente
del frío. El sistema consiste en conseguir formar el mayor
número posible de cámaras de aire del mínimo
tamaño. El peso y volumen del material serán los
menores posibles. Las fibras sintéticas permiten meter
el saco directamente en la lavadora, con el mínimo de cuidados
y son los ideales como sacos de verano, los cuales, a consecuencia
del sudor, se ensucian antes. Los sacos de gama alta utilizan
fibras de menor volumen, con retenciones térmicas superioriores.
La pluma tiene la propiedad de expandirse y comprimirse mejor
que la fibra. También ocupa menos espacio cuando el saco
está dentro de su funda y a igualdad de prestaciones, pesa
menos. Su inconveniente es que son más delicados que los
sintéticos y hay que evitar que se mojen, razón
por la cuál, en su interior algunos modelos llevan nylon
y no algodón (el algodón absorbe humedad). Tampoco
puede lavarse a menudo como el caso de las fibras y debe realizarse
con productos especiales. De no ser así, la pluma se apelmaza
y se crean huecos en el interior de las cámaras del saco.
· Costuras. Un saco de altas prestaciones siempre
dispondrá de costuras internas/externas disociadas o desplazadas.
Los sacos que dispongan de única costura, transmitirán
directamente el frío a través de ellas.
· Cremallera lateral. Permitirá entreabrirlo
si la temperatura es alta. Las cremalleras especiales de los sacos
invernales evitan que se hielen. Los modelos que disponen de una
tapeta con el mismo relleno que el resto del saco evitan la entrada
del frío, el viento y la lluvia. Normalmente los diestros
elegirán un saco con la cremallera a la izquierda y los
zurdos a la derecha para facilitar su uso. Casi todos los sacos
del mismo modelo, que dispongan de ambas cremalleras, podrán
ser unidos, formando lo que sería un único saco
de 2 plazas.
· Collarín térmico. Es una pieza que,
unida al interior del saco, puede ceñirse alrededor del
cuello. Evita la pérdida del calor del cuerpo, permitiendo
si se desea, dejar la entrada del saco totalmente abierta. Todo
saco utilizado para fríos extremos debería disponer
de collarín.
· Capucha. Su diseño contribuirá a
evitar pérdidas de calor en la zona de la cabeza.
· Loft. Es el grosor o volumen que adquiere el saco
al expandirse su relleno. Dependiendo del tipo de relleno (pluma
o sintético) y su calidad, nos aislará más
o menos. Así pués, dos sacos con el mismo loft no
tienen porque aislar igual, sino que simplemente tendrán
el mismo grosor. · Cotas perimétricas. Llamaremos
cotas perimétricas a los perímetros de hombros,
parte central y bajos o pies del saco.
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PARTES
DE UN SACO |
| 1-
Base espaciosa |
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6-
Velcro® de ajuste en hombros |
| 2-
Tapéta térmica en cremallera |
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7-
Costuras diferenciadas |
| 3-
Ceñidor de cabeza. |
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8-
Cremallera de doble cursor |
| 4-
Capucha ajustable |
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9-
Bandas anti-deslizantes |
| 5-
Collar térmico ceñidor |
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10-
Cintas para colgar |
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TIPOS
DE SACOS
· Sacos de primavera-verano. Son ligeros y resistentes,
con el interior de algodón para absorber el sudor. La cremallera
lateral permitirá entreabrirlo si la temperatura es alta.
Los de fibra podrán lavarse a menudo.
· Sacos de invierno. Los de mayor retención
térmica son los de 'duvet'. Los de fibras sintéticas
de alta calidad ocuparán mayor volumen y pesarán más.
Los sacos que suelen emplearse para invierno tienen resistencias
de temperatura que oscilan entre los -5º C y los -20º
C. Los utilizados para fríos extremos aguantan mucho más.
· Sacos Super-ligeros. Como su nombre indica, la principal
característica es su poco peso y reducido volumen para el
transporte. Suelen utilizar fibras con buena retención térmica
para no tener que renunciar a su función principal que es
la de protegernos del frío. |
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TEMPERATURAS
MÁXIMAS
Hay que tener en cuenta que el indicador de temperatura especificado
por cada fabricante, siempre está dado en su límite
extremo, pudiendo variar según el metabolismo del usuario,
la humedad ambiental, presión atmosférica, velocidad
del viento, cansancio, alimentación inadecuada y la propia
noción de frío. Estas cifras deben ser empleadas como
instrumentos comparativos y debemos interpretarlas a modo de orientación
y nunca como valores absolutos.
Si realizamos una estancia dentro de un saco, con una temperatura
exterior al límite de su temperatura máxima, lo pasaremos
realmente mal si no nos protegemos con algo más.No solo el
tipo y cantidad de relleno afectarán a la capacidad de retención
térmica de un saco. Su construcción será determinante
para proporcionar las prestaciones de dicho saco en cualquier postura
y situación. |
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MATERIALES
USADOS EN LOS FORROS
· Gore Dry Loft®. Membrana que proteje de la nieve
y de la lluvia ligera, a la vez que es altamente transpirable. Detiene
completamente el viento, evitando la pérdida de calor.
· Microlite®. Poliamida de alta tenacidad, muy
ligera y repelente al agua. 54 g/m².
· MicroMax®. Micropoliester de gran rendimiento.
Repelente al agua y buen protector de la pluma gracias al poder
de transpiración.
· Nylon Oxford®. Extremadamente resistente y ligero.
Usado para las zonas de mayor estrés y desgaste.
· Nylon RipStop®. Tratamiento antidesgarro que
se le confiere al tejido mediante un cuadrillé.
· Nylon Taffeta®. Nylon superligero repelente
al agua, corta-viento y muy resistente a la abrasión.
· Pertex P4®. Nylon Taffeta de alta calidad. 54
g/m².
· Powertex®. Laminado impermeable, transpirable
y cortaviento.
· Silky Taffeta®. Fina, suave y ligera malla de
nylon.
· Sofitex 2000®. Membrana con una impermeabilidad
de 10.000 mm de columna de agua, una transpirabilidad de 7.000 g/m²
24 h y cortaviento.
· Super Microfibre®. Microfibra de poliester ligera
y muy transpirable. Alta resistencia al viento, el agua y los rayos
UV.
· VaporWick® Taffeta. Suave tejido con un tejido
con un alto poder de expulsión de humedad. |
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TIPOS
DE PLUMA
Existen distintas calidades y su clasificación de mayor a
menor retención térmica sería el duvet, el
plumón y la pluma triturada. Con el duvet difícilmente
notaremos el tacto de la caña, que en definitiva es la que
reduce el efecto de retención térmica y reduce la
capacidad de compresión. A las pulgadas cúbicas ocupadas
por una onza de pluma se le llama 'cuin'. Cuanto más alto
sea el 'cuin', mayor será su espesor (loft) y mayor retención
térmica aportará. Por normal general 500 cuin suele
aceptarse como el estandard. |
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RELLENOS
DE FIBRA
· Hollofil II®. Fibras huecas de poliester Dacron,
con 4 canales y siliconadas. Suave al tacto y resistente al lavado.
· Hollowfibre 4®. Fibra con 4 canales huecos en
su interior, que retienen hasta un 20% más de calor que una
fibra sólida, incluso en mojado. Anti-alérgico y muy
resistente al lavado.
· LCW®. Poliéster siliconado que entremezcla
un 70% de fibras huecas (ligeras y atrapan eficázmente el
calor) y un 30% de microfibras espirales (elásticas para
mantener el loft).
· Micro-loft®. Microfibra con un gran poder de
retención calorífico incluso en mojado y reducido
volumen. Anti-alérgico y muy resistente al lavado.
· Polarguard® 3D. Fibra continua resistente y
duradera. Altamente comprimible en reducidos espacios, tiene un
alto poder de retención térmica y un peso similar
al de la pluma.
· Thermolite® Extreme. Combinación de 3
fibras. La primera tiene un fino denier para una buena retención
térmica y compactibilidad. La segunda otorga gran resistencia
y durabilidad al tejido. La última está anillada configurando
una especie de muelles que propician el loft. Es anti-alérgico,
inhodoro, resistente al lavado y seca rápido.
· Thinsulate® Liteloft. 75% poliéster y
25% polipropileno. Las fibras individuales tienen una camisa exterior
con un punto de fusión menor que el alma interior. Con ello
se soporta mejor el desgarre que soportan los cajones sintéticos
que lo llevarían a un pronto envejecimiento. Es ideal para
utilizaciones en que continuamente se mete y saca el saco de su
funda. Gran poder térmico.
· Trevira® Fill. Fino entrelazado de fibras elásticas
que forman millones de cámaras de aire. Desplaza la humedad
hacia el exterior y mantiene el calor, confiriendo un mayor confort.
Un acabado con silicona permite a la fibra obtener una gran capacidad
de deslizamiento, suavidad y poder de recuperación. No retiene
el polvo ni produce alergias. |
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CONSEJOS
DE UTILIZACIÓN
· Agitar el saco enérgicamente para que las fibras
huecas recojan aire y aumenten de volumen. De este modo se consiguen
aumentar sus cámaras de aire (loft) y mejorar su retención
térmica.
· En situaciones de frío extremo, cubrir la cabeza
con un gorro de lana, pluma o fibra térmica. Con ejercicios
gimnásticos antes de acostarse atemperaremos antes el interior.
· Si nuestras ropas están húmedas podemos utilizar
el saco como secadora. Si las temperaturas son muy bajas, protegeremos
nuestras botas colocándolas en el fondo del saco, dentro
de una bolsa de plástico o papel, para que no se endurezcan.
· Dormir con la ropa utilizada durante la jornada, disminuye
el descanso. El sudor y la humedad dificultan el sueño. Utilizaremos
poca ropa y es conveniente saber que para dormir es mejor un par
de prendas finas que una gruesa.
· La humedad generada por la transpiración se acumula
en el relleno del saco, haciendo que éste pierda parte de
su capacidad térmica. Por la mañana extraeremos su
interior para airearlo.
· El peso de la persona comprime el relleno del saco, disminuyendo
su protección térmica. El frío y la humedad
procedentes del suelo son muy perjudiciales para nuestro organismo.
Por ello, es importante la utilización de colchones aislantes,
que además evitarán que las irregularidades del terreno
dañen nuestra espalda.
· Utilizar una funda de vivac aumentará la retención
térmica del saco, además de protegernos de la humedad,
manchas en el saco y desgarrones.
· Con un saco demasiado largo se tendrá que calentar
mucho más aire y por tanto será más frío.
La mayoría de los sacos son de longitud única, así
que puede utilizarse una cuerda o ropa para atar los bajos y reducir
el tamaño interior. |
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CONSEJOS
PARA LA CONSERVACIÓN
· Colgar el saco cuando no se utilice para evitar que la
presión de la funda de transporte deteriore sus fibras. Esto
es muy beneficioso para los sacos de pluma.
· Un buen saco de plumas permanecerrá en la funda
de transporte (funda de compresión) el tiempo mínimo
necesario. Cuando no se utilice, se usarán las fundas de
almacenaje especiales para ello. Así evitaremos que la pluma
se apelmace.
· Es conveniente guardar los sacos (sobretodo los de pluma)
en su funda sin enrollarlos. De otro modo, al repetirse siempre
los mismos pliegues, quedarían zonas del relleno vacías.
Empezar a embutirlo en su funda por los pies, a la vez que se reparte
el volumen por toda la zona. De este modo el aire saldrá
por la cabeza del saco sin dificultad.
· No fumar dentro del saco, ya que sus materiales suelen
ser altamente inflamables. · En caso de rotura, quemadura
o desgarrón, utilizar los adhesivos especiales para repararlos.
· Utilizar fundas interiores de algodón nos evitará
tener que lavar regularmente el saco, pués solo tendremos
que lavar ésta. |
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CÓMO
LIMPIAR UN SACO
· Un saco de dormir con unas mínimas prestaciones
solamente puede lavarse con productos especiales para ello.
· Se dejará secar a la sombra. Los de pluma pueden
tardar hasta 5 o 6 días en secar. · Nunca utilizaremos
secadora.
· El saco de pluma se extenderá en horizontal y cuando
esté seco se desmenuzará y desapelmazará la
pluma, sacudiéndolo hasta que recupere su loft. |
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